Miguel De Paola es un estudiante de la Universidad de La Matanza que quiso hacer "una broma" pero le salió muy caro. Creó la cuenta de Twitter @HassanAbuJaaf, posteó en árabe y publicó unas fotos, lo que despertó la preocupación de las autoridades nacionales, que lo entendieron como una amenaza terrorista.

El joven publicó fotos de posibles objetivos de atentados en Buenos Aires, como un subte, el shopping del Abasto y la Casa Rosada, todos con el hashtag #PrayForArgentina (reza por Argentina), y mostró imágenes de combatientes del Estado Islámico con armas. Fue detenido el 30 de julio pasado y desde entonces sigue preso.

En diálogo con El Destape, su abogado, Migue Ángel Pierri, advirtió que "el Gobierno busca disciplinar con este caso" y "lo que no entiende es que están arruinando a un chico, están poniendo en riesgo su vida". De Paola declaró ante la Justicia, admitió que fue él quien escribió esos mensajes intimidatorios, puso a disposición todas sus claves, nunca se fugó y se comprometió a pedirle disculpas al presidente Mauricio Macri.

Sin embargo, la jueza federal María Servini de Cubría lo procesó el pasado 12 de agosto y dictó la prisión preventiva por el presunto delito de "intimidación pública", por los mensajes que publicó en Twitter. La magistrada ordenó pericias psicológicas para determinar si el joven presentaba algún trastorno y los resultados dieron negativos. También se comprobó que no es ningún terrorista.


"El proceder de De Paola mantiene una perfecta entidad para intimidar al público en general, crear miedo y causar daño y más aún, si se pondera premeditación, reiteración y difusión en tan corto espacio de tiempo", sostuvo Servini de Cubría en la resolución en la que dispuso el procesamiento.

"Es absurdo y un atropello", se quejó Pierri quien precisó que el joven "no tiene antecendentes, no es militante, no posee ninguna causa en trámite, y nunca hubo que cerrar aeropuertos, shoppings ni estuvo en peligro la vida de Macri" pero, remarcó "hace 50 días que sigue preso".

La Sala 1 de la Cámara Federal resuelve este martes si mantiene el agravamiento que dictó la jueza y confirma su detención hasta el juicio (se estima que será el próximo año- no hay fecha aún-) o si ordena liberarlo.

"Cómo puede ser que hayan liberado al médico justiciero y al carnicero de Zárate, ambos mataron, y que este chico continúe detenido. Es una estupidez. Claramente lo que busca este Gobierno es disciplinarnos con este caso", evaluó Pierri, quien se mostró muy preocupado por el futuro del joven: "Espero que mañana lo liberen, pero estoy seguro que lo van a llevar a juicio por protestar".

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Hoy, una organización integrada por magistrados, fiscales y juristas opinó que deberían ser atenuadas las imputaciones contra el joven procesado con prisión preventiva por fingir ser miembro del grupo terrorista ISIS y amenazar a través de las redes sociales.

Se trata de la Asociación Pensamiento Penal (AAP), que se presentó como "amicus curiae" (amigo del tribunal) ante la jueza federal María Servini de Cubría. "Si bien De Paola publicó imágenes de edificios emblemáticos de la ciudad, centros comerciales o subterráneos, lo cierto es que ninguno de esos lugares vio afectado su funcionamiento", planteó la APP en su presentación, en la que recordó que el joven, de 21 años, fue procesado por realizar amenazas "con la finalidad de aterrorizar a la población", lo que duplica la escala penal con un máximo de seis años de prisión.

En este sentido, consideró que esa figura, creada en el 2011 como complemento de la denominada Ley Antiterrorista, "es constitucional".

En la misma resolución en la que procesó con prisión preventiva a De Paola, la jueza Servini de Cubría procesó, pero sin prisión preventiva, y le trabó también un embargo por 20 mil pesos, al sobrino de De Paola, Walter Ovejero, desde cuyas computadoras se habrían enviado los mensajes intimidatorios contra el jefe del estado y edificios públicos.

En este sentido, la Asociación Pensamiento Penal argumentó que, "si hubiera existido un terror real en la población argentina, particularmente en el área de la Ciudad de Buenos Aires, las personas no se habrían congregado en esos lugares".

Al dictar el procesamiento, Servini de Cubría consideró que los mensajes difundidos por De Paola a través de Twitter "denotan claramente una entidad suficiente como para aterrorizar la población", y sostuvo que generaron "un alto grado de incertidumbre" en los ciudadanos.

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