El polémico acuerdo entre Correo Argentino y el Estado nacional generó un revuelo mayúsculo. Según cálculos de la fiscal Gabriela Boquín, basados en un informe de la Dirección de Asesoramiento y Análisis Financiero Integral (DAFI), por los plazos que propone la empresa de SOCMA debería abonar unos $70 mil millones sobre una deuda que era de 296 millones en 2001.

La discusión quedó abierta sobre cómo surge ese dato y cuáles son las diferencias entre el plan de pago ideal que propone la fiscal y el que cerraron la empresa y el Estado. El mismo es clave, ya que el Estado es el principal acreedor de Correo Argentino S.A, con el 32,65% y su apoyo a la propuesta, necesaria para avanzar con la liquidación del total del pasivo.

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Esto, sin tener en cuenta los otros dos puntos que Boquin objeta: que el funcionario que firmó en representación del Estado tenga solo una designación transitoria y, por ende, no tendría potestad para hacerlo, y un claro conflicto de intereses por ser el Gobierno de Mauricio Macri quien otorgue una quita a la empresa de su padre, Franco, controlante del servicio postal a partir de una mamushka compuesta por Socma Americana SA y Sideco SA.

Qué acordó el Gobierno con Correo Argentino

Según el acuerdo, Correo Argentino comenzaría pagando en 2018 cuatro cuotas anuales de 2,9 millones cada una. Luego, pagaría 5 cuotas, también anuales, de 5,9 millones de pesos; 2 cuotas de 8,8 millones, otras 2 de 44,4 millones, 1 cuota de 59,2 millones y una última cuota de 88,8 millones. Así, termina pagando 258 millones de pesos, con una quita del 12% sobre el capital.

A ellos, se le suma una cuota más por año equivalente al 7% del capital adeudado hasta el momento. Eso llevaría al grupo SOCMA a abonar casi 600 millones en total. Esto implica que, a menos que baje drásticamente la inflación por debajo de esa cifra, la tasa de interés en los primeros años será negativa y se licuará parte del pasivo. Según la fiscal Boquini, ese acuerdo implica una quita del 98%.

Qué "parámetro" estimó la investigación

Según el informe de la DAFI, al que accedió El Destape, la estimación realizada toma la deuda original ($296 millones) y se le aplica la tasa que el Banco Nación pagaba por depósitos al momento del concurso de acreedores: 1,46% mensual. Correo Argentino ingresó en convocatoria el 19 de septiembre de 2001, por lo que pasaron ya 186 meses desde entonces.

Desde esa fecha hasta la actualidad, la deuda actualizada según la estimación de la Procuración sería de $4.200 millones, y de 70 mil millones si se la extiende hasta el plazo que quiere llegar Correo Argentino: 2033.

Según explicaron fuentes judiciales, el número debe tomarse como un "parámetro" ya que siempre hay una quita en un concurso. No implica que esa sea el monto efectivo que luego deba pagarse, y remarcaron a este medio que la deuda que debería negociarse hasta el momento es de $4.200 millones.

Distintos abogados consultados por El Destape cuestionaron ese cálculo. En declaraciones off the record, calificaron de "político" ese número y recordaron que según la ley de Concursos y Quiebras, una vez que una empresa entra a concurso, los pasivos se "congelan" y se abre una instancia de negociación con acreedores.

En respuesta a esto, fuentes judiciales dijeron que si bien los intereses no se cobran en medio del concurso, sí hay casos donde se computan para un posterior cobro. Y señalaron que para esto tomaron una tasa "conservadora" que se utiliza como "parámetro" para saber cuánto puede ser la quita. "Hay casos en donde se aceptó hasta un 60%", argumentaron.