Lejos de la fama y el fútbol, el ex delantero de Boca Daniel Osvaldo se dedica a la música con su banda de rock, que comenzó casi desde el anonimato, y busca tranquilidad después del deporte profesional.

El ex jugador de la Roma y la Selección italiana brindó una extensa entrevista a Enganche, el suplemento deportivo de Página 12, donde habló de su nueva vida lejos de los flashes y la mediatización y arrojó reflexiones profundas.

LEÉ MÁS: Hope Solo denunció a Joseph Blatter por acoso sexual

"Quise hacer esto y lo hice. Y no me arrepiento de nada. Vivo contento por mi decisión", apuntó 'Dani Stone' sobre su retiro prematuro del fútbol para dedicarse al rock con su grupo, Barrio Viejo.

Fuera de las canchas hace un año, el futbolista argentino aseguró que "ahora la gente es mucho más grata" con él y que el mundo del rock lo "ayuda a entender otras cosas". "El universo del fútbol te prejuzga mucho. Este país te prejuzga. Y al final, detrás hay una persona. Pero aprendí a que no me afecte", remarcó en la entrevista.

Y enfatizó: "Hoy vivo en un mundo en el que estás más relajado, en el que tenés los pies sobre la tierra y en el que te sensibilizás con causas que valen la pena y no con la fantasmeada de la tevé, que es una porquería. Acá no me tengo que preocupar por quedar bien con algo o por ser ejemplo de alguien. Yo no quiero ser ejemplo de nada. Quiero que me dejen vivir mi vida tranquilo, como el panadero de la esquina"

Sobre el fútbol, Osvaldo se mostró reacio al ambiente que lo rodea y sostuvo que "es una burbuja que te atrapa, porque tiene cosas atractivas, pero al final te das cuenta que eso es mentira, que la gente no vive así, que vive de otra manera".

"Prefiero estar más del lado de la mayoría de la gente que en esa burbuja, en la que nada es real, que es todo frivolidad y en la que abundan los tipos calculadores", afirmó.

El cambio radical de Osvaldo luego de su salida del Porto portugués se dirige hacia la búsqueda de ser una persona normal en un nuevo ámbito. Desde que colgó los botines se dedicó a tocar con su banda sin hacer uso de su fama para potenciarla e incluso borró su masiva cuenta de Twitter (600.000 seguidores) para comenzar de cero con una nueva, de apenas 3.000 seguidores.

"Somos una banda que recién arranca y que va a tocar a lugares donde a veces hay un montón de gente y a veces diez personas. Y está buenísimo eso. Porque ahí le das importancia a lo que hacés, porque tratás de darle la vuelta de rosca para que en vez de diez, la próxima, haya doce. Acá aprendí a valorar las cosas", contó sobre su nueva faceta rockera.

Y destacó: "Es como cuando alquilás la cancha para jugar con tus amigos. Es hermoso hacer música, porque tiene la energía del amateurismo, pero con un profesionalismo que va de principio a fin, porque sino el que te viene a ver no vuelve. Una vez que ya hiciste todo y te subiste, ya estás jugando".