“Fue muy fuerte. No alcanzaba a comprender la escena, me parecía brutal, grotesca y no entendía lo que había pasado”, confesó Cristina Kirchner ante la pregunta del periodista Luis Novaresio sobre qué opinó cuando se enteró que su ex funcionario José López estaba arrojando bolsas de dinero en un convento.

Durante varios minutos, la ex presidenta se explayó en el repudio que le generó enterarse sobre tal acto de corrupción y al final de la respuesta no pudo evitar emocionarte porque pensó en “qué iban a pensar esos pibes que se incorporaron miles de pibes a la política”.

Tuve una gran indignación y enojo. Me vino como una cosa de tristeza y angustia porque más allá de pensar en el proyecto político, pensé en miles de pibes que nosotros habíamos incorporado a la política en cómo se podían sentir con esa escena tan brutal y terrible”, enfatizó Cristina.

No obstante, reprochó que a un año del hecho “todavía no se sepa quién entregó ese dinero porque cuesta creer que todavía, frente a los fajos de dinero sellados y enumerados, no se haya podido identificar a quién se los dio y cuando” y arremetió que es “inaceptable que la justicia y los peritos no hayan podido determinar quién entregó ese dinero”.

También, hizo frente a la pregunta de Novaresio sobre cómo no estaba al tanto de los manejos que realizó José López, a lo cual, la ex presidenta le replicó que “es muy difícil estar en la vida de los funcionarios. Hay miles de funcionarios, realmente es muy difícil lo que está pasando con cada funcionario”.

“Cuando me enteré quería patear todo el Calafate porque pensaba en los pibes que se tatúan la imagen de Néstor (Kirchner) y mía y fue lo primero que se me vino a la cabeza, porque esos pibes volvieron a creer en la política y cuando pasó eso fue terrible. Lo odié”, confesó Cristina emocionada.