"Yo no me fui, eso es importante. Mucho se habló y no quise salir a hablar. Fue una decisión de mi jefe, del ministro (de Transporte, Guillermo Dietrich)", y añadió: "Teníamos backgrounds diferentes y eso va generando un desgaste y un quiebre de confianza".

Así de contundente y categórica respondió por primera vez la ex CEO de Aerolíneas Argentinas sobre su salida, que marcó el inicio de cambios en el Gabinete de Macri, contabilizando desde entonces una docena de altos funcionarios que se fueron del Gobierno en sólo cinco meses.

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En una entrevista con el canal de La Nación, la ex funcionaria ratificó lo que El Destape reveló apenas se conoció su apartamiento del cargo. La destacada mujer de negocios no se calló nada y aseguró que su despido "fue un momento difícil". "Los resultados habían sido muy buenos (.) fue como un choque frontal, jamás me había pasado", sostuvo.

"Mi desafío era convertir esta empresa (Aerolíneas Argentinas), sanearla y ser reconocidos a nivel internacional, que realmente tuviera su espacio a nivel global", agregó Costantini.

Al revelar que la compañía manejaba buenos números, el conductor preguntó por qué habían pedido su salida. "Yo tenía una forma muy diferente a la que tenía mi jefe [Guillermo Dietrich, ministro de Transporte] a la hora de enfrentar un problema, a cómo manejarlo y eso genera un desgaste".

"Lo que más me dolió y es parte de decir 'es momento de hablar', es la cantidad de mensajes que recibí de empleados de Aerolíneas, de ciudadanos que me agradecían por el aporte, por la gestión. Dí todo lo que podía de mí misma, creo que Aerolíneas es una empresa viable. Dentro de todos los logros, habíamos logrado la credibilidad", señaló Costantini.

Y sobre su futuro contó: "GM me llamó al día siguiente (de su salida de Aerolíneas), me llamaron de otras empresas, pero quiero quedarme en la Argentina, quiero que mis hijos crezcan acá, quiero que mi país crezca".