La condena a la negación del genocidio de la última dictadura cívico-militar fue unánime en la charla brindada por Taty Almeida, Juan Manuel Valdés, dirigente de la agrupación Reconquista, y Juan Pablo Gómez, de la mesa Acción y Cultura de los Derechos Humanos, realizada este sábado en Asunto Guevara Teatro, en la comuna 15 de la Ciudad de Buenos Aires.

"Es imperioso que debatamos algo que en el mundo es cosa saldada y es la condena al negacionismo", expresó Juan Manuel Valdés, en la apertura del encuentro "Del Memoria Verdad y Justicia al Negacionismo de Estado", que justamente planteó la contraposición de políticas en materia de derechos humanos del período kirchnerista al del gobierno de Mauricio Macri.

De hecho, y esto se manifestó concretamente en la charla, la militancia contra el negacionismo comenzó a cobrar fuerza no sólo con las políticas implementadas por el gobierno macrista sino también por las declaraciones de sus funcionarios, como el caso del ex ministro de Cultura, Darío Lopérfido, quien cuestionó la cifra de los 30.000 desaparecidos y aseveró que se trató de un acuerdo para cobrar subsidios.

"Lo sacamos", dijo Taty orgullosa, en referencia a la renuncia presentada luego de meses de repudios públicos, aunque los tres disertantes coincidieron que se seguirá militando para que sea alejado del cargo de director del Teatro Colón, en el que permanece.

Valdés habló de la ofensa que implican esas declaraciones para las víctimas y sus familiares, pero también de la gravedad de las expresiones negacionistas. "Nos quieren llevar a que naturalicemos aberraciones", dijo en el encuentro organizado por Reconquista.

Los 40 años de la Noche de los Lápices, en la cual fueron secuestrados diez militantes estudiantiles secundarios, seis de los cuales permanecen desaparecidos, fueron el marco de esta charla debate, en la que hubo aplausos para Milagro Sala, los integrantes de la Tupac Amaru también presos, y para Néstor Kirchner y Cristina Kirchner, como una suerte de homenaje a su impulso a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.

Por su parte, Almeida contó que la Mesa de los Derechos Humanos -integrada por Madres, Abuelas, Hijos y Familiares de desaparecidos- fue recibida por el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, a quien le manifestaron su preocupación por el estancamiento de las causas.

"Estamos empezando otra vez como en los peores tiempos, a pedir una reunión acá y allá. Y eso es muy triste, le dijimos", según relató Taty, además de cuestionar el discurso que se pretende imponer de "reconciliación".

"Ni olvido, ni perdón, ni reconciliación, cárcel común", aseveró Almeida y sostuvo que "hay que juntar y unificar las causas porque los genocidas también se están muriendo".

Por su parte, Gómez mostró primero un video en el que se expusieron las diversas manifestaciones públicas realizadas por trabajadores de la cultura, que exigían la renuncia de Lopérfido, como un claro ejemplo de mecanismos que los militantes pueden poner en funcionamiento para hacer posible un hecho político.

"El negacionismo funciona como lógica en todo el gobierno. (Horacio Rodríguez) Larreta anunció que lo echaba negando que lo hacía y negando públicamente que fue por el clamor popular", afirmó Juan Pablo y explicó que lo hacen con el soporte poderoso del "dispositivo mediático", que les permite llegar masivamente a la población.

Por ello, consideró fundamental tener una "herramienta discursiva, con estándares de calidad y conceptualización altos. Tener razón o tener la verdad no es suficiente.

En el cierre, Taty convocó a los presentes a "no bajar los brazos" y a pensar: "si las madres pudieron porqué no nosotros". "Sabemos que no vamos a estar vivas para ver al último condenado, pero de a poquito les vamos pasando la posta. Las locas seguimos de pie".

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