Los choferes de la línea 60 de colectivos cumplen este miércoles el séptimo día consecutivo de paro en reclamo de la adecuación de las medidas de seguridad y la reincorporación de los trabajadores despedidos, luego de que fracasara la reunión con la empresa realizada ayer en el Ministerio de Trabajo.

Voceros gremiales informaron que el paro se mantiene por tiempo indefinido al no llegar a un acuerdo durante la reunión de anoche ante el Ministerio de trabajo que pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes. Mientras sigue el paro la empresa Monsa sostiene que la medida es "injustificada".

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La medida de fuerza abarca los 19 ramales de la línea de colectivos que une Constitución con Tigre y Escobar y afecta a unos 250 mil pasajeros. El conflicto se inició este año por el despido de 10 choferes.

Al igual que ocurre con otras ramas del transporte automotor, en la línea 60 fue ganando espacio el sindicalismo de base, opositor a la conducción nacional de Roberto Fernández (UTA). En la ciudad de Córdoba, un paro de los choferes generó que el radicalismo sancionara que el transporte fuera un servicio esencial, limitando el derecho a huelga. Esto va a contramano con las directrices de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).