En una sesión maratónica y gracias a la ayuda del Frente Renovador y del bloque Justicialista, el primer proyecto de presupuesto tratado durante el mandato de Mauricio Macri, fue aprobado este jueves a la madrugada y girado al Senado.

El proyecto de ley de Presupuesto 2017 cosechó 177 votos a favor, 58 en contra y cuatro abstenciones, y fue girado al Senado, donde habría acuerdo con el presidente de bloque del PJ- FpV, Miguel Pichetto, para encauzar un dictamen de mayoría que respete el espíritu de la media sanción de Diputados. No obstante, persiste la incertidumbre acerca de si se introducirán cambios que obliguen a devolver el proyecto a la Cámara baja.

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El bloque del Frente para la Victoria-PJ no logró unificar posiciones ya que 13 diputados encabezados por José Luis Gioja se apartaron de la postura mayoritaria y votaron a favor del dictamen de mayoría del Presupuesto, con disidencias, poniendo al descubierto la frágil convivencia entre el sector leal a la ex presidenta Cristina Kirchner y el sector que reporta a los gobernadores.

"Mayoritariamente vamos a votar en contra y algunos compañeros van a votar a favor. Respetamos la posición de quienes van a votar a a favor, pero nuestra lectura es que este es un presupuesto de ajuste y de endeudamiento", había anticipado el jefe de bloque del FpV-PJ, Héctor Recalde, antes de la votación.

La denominada "ley de leyes" se trató conjuntamente con la de "superpoderes", luego de que Cambiemos se tomara revancha con la aprobación de la ley de contratos de participación público privada (PPP) para obra pública, cuyo tratamiento había fracasado en la sesión de la semana pasada.

Al inaugurar el debate en el recinto, el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Luciano Laspina, catalogó al proyecto de presupuesto como el "más federal de los últimos 20 años" dado que ofrece respuesta al "fallo de la Corte que le devuelve el 15% de la masa coparticipable de las provincias", en tanto que da cumplimiento a la Ley de Reparación Histórica con la inclusión de 14 mil millones de pesos para financiar el déficit de las cajas jubilatorias provinciales".

A su vez, mencionó que se van a "invertir decenas de miles de millones en el Plan Belgrano" al que definió como "el más ambicioso en décadas", y ponderó también los 5.000 millones de pesos pactados con las provincias que serán transferidos automáticamente del Fondo Social Solidario (retenciones de la soja), de los cuales el 70 por ciento irán para las provincias, y el 30 por ciento a los municipios.

En este contexto, Laspina ratificó que el Presupuesto 2017 "pone mucho énfasis en la inversión social, en un país donde uno de cada tres argentinos está bajo la línea de pobreza", y recalcó que obra pública percibirá un incremento del 32 por ciento.

"Este es un presupuesto que no busca el ajuste, porque promueve el gasto social, cuando muchos deseaban que el Gobierno no lo hiciera", agregó el diputado santafecino que precisó que el gasto en previsión social aumenta un 35 por ciento, por encima del de la "inflación proyectada que ronda el 17 por ciento para el año próximo".

Valoró que el presupuesto "no sea un dibujo inexplicable" ni una "ficción" como con el gobierno anterior "cuando se decía que a su entender sucedía con el gobierno anterior, cuando se decía que "la inflación sería de un dígito".


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Por el Frente Renovador, Marco Lavagna reconoció que este presupuesto es "más real" que los aprobados durante el kirchnerismo, aunque expresó reservas en relación a su efectiva aplicación.

"Es un presupuesto más real, pero va a depender de si aplica pragmatismo electoral para ver cómo cierran las cuentas al final del año próximo, para ver si descuidan las cuentas como sucedió en 2014", evaluó el economista, que igualmente alertó por el elevado "endeudamiento externo" fijado en el plan de presupuesto como vía de financiamiento.

El jefe del interbloque de Cambiemos, Mario Negri (UCR), coincidió con el diagnóstico de que se trata de un presupuesto "realista" que "no promete gastar más de lo que se puede financiar". "Es un presupuesto que no delira, no fantasea, no es un dibujo en el agua", analizó. En representación del interbloque Progresistas, Margarita Stolbizer (GEN) recalcó que del diseño del Presupuesto se desprende que "el gobierno ha escogido el camino del gradualismo fiscal y no del shock como muchos grupos económicos estaban impulsando" y que esa decisión "minimiza el impacto social que tiene hoy la herencia recibida".

En el tratamiento en particular, legisladores opositores de distintas fuerzas políticas expresaron su disconformidad con las partidas asignadas a las universidades nacionales, al reparar que en el dictamen el oficialismo dispuso reforzar el presupuesto para sólo 22 de ellas, dejando afuera a las otras 56. Finalmente, dicho artículo se votó como estaba redactado originalmente.

El diputado del Frente Para la Victoria Axel Kicillof cargó contra la iniciativa oficialista al señalar que la ley expresa "en términos macroeconómicos continuar con la política de regresión salarial", en tanto que advirtió que "triplica el endeudamiento externo", al hacer alusión al plan del Gobierno de endeudarse por "45 mil millones de dólares" el año que viene.

El ex ministro de Economía criticó al gobierno porque se vanaglorió en campaña de ser "el mejor equipo de los últimos 50 años pero que en la práctica "demostró que pifia en todo y no pega una". "El PBI no creció y está en caída libre, prometieron una inflación del 25 y la tenemos hoy en un 40", ilustró.

Subrayó que el presupuesto en debate es "unitario y regresivo" en términos de distribución el ingreso, y que persigue como finalidad atar al país al "viejo modelo del que la mitad de los argentinos se quedan afuera". Al tomar la palabra durante el debate, Diego Bossio anticipó el respaldo que su bloque (Justicialista) le daría luego a la iniciativa oficial, pero no ahorró en cuestionamientos hacia el programa económico del Gobierno.

"Hay que invertir en la Argentina pero es el propio gobierno que trabaja para que no haya inversión, porque hoy es mucho más negocio especular con la renta financiera y no invertir en la economía real. Se continúa con la lógica de que la patria financiera termine definiendo el perfil productivo en la Argentina", apuntó.

Las proyecciones económicas comprendidas en la ley de Presupuesto estiman un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3,5%, una inflación de entre 12 y 17%, un tipo de cambio nominal promedio de $17.92 y un déficit fiscal del 4,2% del PBI.

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