La Policía Bonaerense detuvo un colectivo para establecer la identidad de los pasajeros que viajaban en él. Ocurrió en Haedo el martes, en la línea 166.

Agentes de la fuerza de seguridad realizaron un operativo sin ningún tipo de control judicial en la calle. Con la colaboración de policías municipales, decidieron detener uno de los internos de la compañía interurbana y se subieron a pedirles documentos a los hombres que estaban sentados.

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La selección fue completamente arbitraria, explicaron testigos que sufrieron el hecho. Los suboficiales preguntaron de dónde eran y hacia dónde se dirigían, sin evidencias en contra de los pasajeros Si bien sucedió el martes, el lunes había ocurrido lo mismo en el municipio, relataron a El Destape.

No existe ninguna ley que obligue a las personas a llevar consigo su DNI, por lo que las fuerzas de seguridad no pueden detener a alguien solamente por eso. Pese a ello, tienen poder para demorar por averiguación de antecedentes.

La práctica de pedir documentos en la calle, habitual durante la dictadura cívico-militar, fue ratificada en la Ciudad de Buenos Aires por el Tribunal Superior de Justicia en enero del año pasado. La máxima instancia judicial porteña avaló la facultad de la Policía para pedir los datos a transeúntes en lugares públicos como forma de "prevenir delitos". No obstante, el ministro de Justicia local, Martín Ocampo, había aclarado que "tiene que existir un acto fundado que valide la intervención. No es por portación de cara".

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