La empresa Artes Graficas Rioplatense (AGR), perteneciente al Grupo Clarín, emitió un comunicado donde justificó los 300 despidos en su planta gráfica del barrio porteño de Pompeya. El argumento que dio fue que se debe "a la fuerte reconfiguración que atraviesa el sector de la impresión comercial".

Es por eso que AGR "se ve en la necesidad de reestructurar sus actividades, enfocándose en sus segmentos de impresiones digitales variables, distribución y logística, y discontinuando una parte de su sector de impresiones masivas".

También responsabilizó a la comisión interna de delegados por llegar a esta situación extrema. Para explicar esto, enumeró distintas situaciones. "El rechazo total a un plan de retiros voluntarios que permitiera adecuar el tamaño del taller a las nuevas demandas" y "la negativa a que los operarios pudieran ser reasignados a un sector o máquina diferente".


Asimismo, resalta que "se trata de una decisión que AGR no hubiera querido tomar pero que resulta necesaria para no comprometer la viabilidad de todo el resto de su conglomerado industrial".

En el mismo comunicado, AGR señala que la situación económica del taller "lleva cuatro años consecutivos de pérdidas crecientes". La totalidad del complejo industrial de AGR involucra a 780 personas, un 35% de los cuales corresponde al taller de Pompeya".

Y cerró: "El cierre del mismo es una decisión que apunta a preservar la salud financiera y la fuente laboral de todo el resto del complejo industrial de AGR".

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