Cientos de personas marcharon en Río Negro contra la instalación de una la quinta planta nuclear que se construirá en la Argentina. "Traerá problemas de salud y de contaminación en el medio ambiente", afirmaron los manifestantes. Viedma fue el epicentro de la protesta que se replicó en 23 puntos a lo largo del país.

La obra había sido anunciada por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, en mayo pasado, cuando afirmó que el gobierno nacional llegó a un acuerdo con China por el desembolso del dinero para la inversión. La construcción se iba a realizar en 2020.

“Rechazamos los capciosos dichos del gobernador Alberto Weretilneck y la complicidad de los intendentes de Sierra Grande y Mainqué”, afirmaron en la convocatoria a la marcha. La asamblea de Viedma eligió para protestar el 9 de agosto, ya que se cumplen 72 años del lanzamiento de la segunda bomba atómica en Nagasaki, Japón por parte de EE.UU.

El cura párroco Luis García, quien encabeza las asambleas que se han venido haciendo en Viedma, indicó a Télam que, "exigimos desde los distintos puntos de Argentina el desmantelamiento de todas las centrales nucleares".

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El biólogo y presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), Raúl Montenegro, expresó que, "es importante considerar que ya este proyecto tiene una base de ilegalidad porque ya se han formalizado acuerdos entre los gobiernos nacional y provincial con el gobierno chino. Rige en el país la ley general de ambiente que establece la obligatoriedad de una evaluación de impacto ambiental", expresó.

Desde el Gobierno provincial no han realizado ningún anuncio oficial de dónde se emplazará la central, mientras tanto los vecinos autoconvocados adelantaron que juntarán firmas para elevar un amparo colectivo a la Justicia rionegrina.

Por su parte, desde la empresa INVAP que la central nuclear que se localizará en la provincia de Río Negro, aportará 1.150 MW de potencia y requerirá unos 6 años de obras a partir de 2020.

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