La calera Cefas de Sierras Bayas cerró su planta en la localidad bonaerense de Olavarría y despidió a sus 56 trabajadores. La compañía –con mayoría de capitales mexicanos- ya había cerrado en Córdoba su fábrica este año y adujo que no puede competir con las grandes multinacionales que explotan el mercado.

“Esto fue de la noche a la mañana. No tuvimos ninguna posibilidad de encontrarle la vuelta al problema y evitar los despidos. Esto es una secuela muy grande, porque son 56 familias que se quedan sin trabajo y va a repercutir en el almacenero, en los supermercados, en todo el sistema económico de la localidad”, explicó a El Destape Alejandro Santillán, referente de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA).

El sindicato logró que la empresa negocie el pago de la totalidad de las indemnizaciones y que además abonen las liquidaciones. También pagarán los meses de noviembre y diciembre, junto a un bono de fin de año de seis mil pesos. “El acuerdo es válido, pero hubiéramos preferido no hacerlo y que se mantengan los puestos de trabajo”, explicó Santillán.

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La empresa informó que los motivos de su cierre son la incapacidad de competir con las empresas multinacionales Avellaneda y Loma Negra que concentran el 90 por ciento de la producción de cal. Además aseguraron que sólo tenían piedras en la zona para abastecerse de materia prima durante dos años. Desde el sindicato aseguraron que al menos hay materia prima para cinco años más.

Cefas de Sierras Bayas es una empresa con capitales multinacionales que tiene el 51 por ciento de sus acciones a cargo de la mexicana Calidra y el restante 49 a nombre de Pedro Blandi. La firma CEFAS había cerrado su planta en Quilpo, Córdoba, en junio pasado cuando dejó en la calle a 70 trabajadores.

"Hace algunos años la empresa CEFAS tenía cinco plantas operativas en la Argentina con 500 puestos de trabajo. Ahora hay sólo dos y apenas son 200 los puestos de trabajo que mantiene la firma", explicó Santillán.

El cierre de Cefas de Sierras Bayas es un nuevo problema para Olavarría, una ciudad bonaerense de 111 mil habitantes. Esta semana, los trabajadores de Cidegas protestaron porque el mes pasado no cobraron su salario completo, los empleados del Matadero local se manifestaron porque tienen atrasos en sus pagos desde hace doce meses y los operarios de la metalúrgica Tandil exigieron que se reactive la producción de la planta donde emplean a 200 personas.

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