Cataluña se prepara para un día histórico y este martes declararía formalmente su independencia del estado español. El dilema del presidente regional Carles Puigdemont mantiene este martes en vilo a España, que vive su peor crisis política en décadas.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se presentará ante el Parlamento catalán. Allí se espera que dé por válidos los resultados del referéndum del 1 de octubre, cuando la Policía nacional reprimió a los votantes que, sin embargo, apoyaron en un 90% la proclamación de un estado independiente.

Según El Diario de Cataluña, Puigdemont tiene dos opciones: la primera, proclamar formalmente la independencia de la comunidad autonómica pero con una cláusula que permita el retroceso si se abre un camino de negociación, o una salida blanda, que oficialice los resultados del referéndum pero patee para más adelante la decisión que temen en Madrid.

Prueba de la tensa espera que rodea esta declaración prevista ante el Parlamento catalán la policía catalana cerró al público el recinto donde se encuentra la sede parlamentaria para "prevenir situaciones de presión sobre la actividad parlamentaria", señaló un portavoz del cuerpo policial, ya sean unionistas o independentistas. A partir de las 13 horas, Puigdemont comparece ante su parlamento por primera vez desde el referendo prohibido del 1 de octubre, que su gobierno consideró vencido por los independentistas a pesar de la baja participación. E

El contenido de su discurso es una incógnita: inicialmente prometió declarar la secesión como colofón a la escalada con el gobierno central de Mariano Rajoy, firmemente opuesto a permitir una consulta legal reclamada por una amplia mayoría en la región.

El gobierno español pidió este martes al presidente regional catalán Carles Puigdemont, que en cuestión de horas podría declarar unilateralmente la independencia de Cataluña, "que no haga nada irreversible". "Quiero pedirle al señor Puigdemont que no haga nada irreversible, que no emprenda ningún camino que no tenga vuelta, que no lleve a cabo ninguna declaración unilateral de independencia, que vuelva a la legalidad", dijo a la prensa el portavoz del gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo.

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