Personal de la Policía Federal y de la Prefectura Naval reanudan los rastrillajes sobre ambos márgenes del Río Chubut en busca de pistas sobre el paradero del joven desaparecido Santiago Maldonado.

Los procedimientos se iniciaron el viernes pasado por orden del juez federal de Esquel, Guido Otranto, que puso en escena a un convoy de patrulleros de la Prefectura, Policía Federal, buzos tácticos, gomones y helicóptero, pero la búsqueda no arrojó por el momento resultados positivos.

La Policía Federal es la fuerza que lidera la búsqueda, aportando más de 200 uniformados del Grupo Especial de Operaciones (GEOF) y de todas las delegaciones patagónicas. El rastrillaje podría prolongarse por varios días, ya que el rango de búsqueda es de 800 kilómetros aguas abajo del lugar donde se llevó a cabo el operativo de Gendarmería el pasado 1 de agosto, a la vera del Río Chubut.

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El objetivo de las tareas de rastreo es descartar que el cuerpo del artesano se encuentre en ese curso de agua que se extiende a lo ancho de la provincia de Chubut. La idea, según trascendió, es despejar una hipótesis alternativa pero similar a la que se desprende del testimonio de la comunidad mapuche: que Maldonado pueda haber sido herido en el enfrentamiento con Gendarmería y abandonado allí

Según las declaraciones de algunos mapuches que estuvieron presentes durante el operativo de Gendarmería de esa jornada, el joven habría escapado hasta el borde del río, pero no se animó a cruzar y por eso llegó a ser detenido por los uniformados. Esta versión, que ubica al artesano en esa zona el día que Gendarmería, despejó el corte que los mapuches mantenían sobre la ruta 40 también es respaldado por los abogados de la familia de Maldonado.

Si bien no existen todavía elementos probatorios definitivos sobre ninguna de las hipótesis en danza, la carátula de la causa sigue siendo "desaparición forzada de persona", razón por la cual la Gendarmería está bajo sospecha.