El gobierno de Mauricio Macri arrancó el año preocupado por endurecer los controles en la frontera para combatir la ilegalidad. En esa lucha, la principal alarma se centra en la "mano de obra" del narcotráfico que puede entrar a la Argentina sin impedimentos. Por eso, según detalla el diario Clarín, se pondrá el foco en Colombia, México y Perú.

Al Gobierno le preocupa en particular el ingreso de inmigrantes con antecedentes penales desde estas tres naciones. La intención es restringir el ingreso al país a extranjeros con prontuario delictivo. Por eso, la intención es acelerar la firma de convenios de intercambio de base de datos con países de América Latina.

"Una persona que tiene antecedentes en su país, no puede entrar a la Argentina. Por eso queremos tener una base de datos para poder analizar quién es el que llega, especialmente con aquellos países cuyo volumen de migración es importante", precisó la ministra de Seguridad Patricia Bullrich en diálogo con Clarín.


"El delito migra y cuando en un lugar no puede estar, se va para otro lado. Lo que queremos es impedir que esa inmigración sea para acá. Hoy, si no hay una medida de Interpol, no sabemos quién viene", agregó Bullrich.

El intercambio no sólo apunta a controlar que quien busca ingresar al país no tenga antecedentes, sino además para constatar su existencia. El fantasma de los documentos y pasaportes falsos aún sigue vigente pese al avance de la tecnología. "Necesitamos tener la identidad fehaciente de las personas que vienen, para saber que quien entra es quien dice ser", afirmó Bullrich.

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