El gobierno de Brasil busca excluir del libre comercio del Mercosur a las importaciones de leche en polvo desde Argentina y Uruguay debido a un reclamo de los productores de su país. Esto podría volver a golpear a la industria láctea local, ya en crisis por la caída del poder adquisitivo generada por la inflación.

Así lo reveló el ministro de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento carioca, Blairo Maggi. "Vamos a hace estudios para evaluar esa posibilidad, inclusive ya le comuniqué eso al presidente, Michel Temer, y al ministro de Relaciones Exteriores, Aloysio Nunes", dijo el funcionario.

Maggi procura darle una respuesta a las industrias lácteas brasileñas, que pretenden impedir el ingreso del producto desde Argentina y Uruguay. En rigor, el mayor problema es con Uruguay, que tiene un ingreso libre, mientras que la Argentina tiene cupos anuales, lo cual ha hecho que las industrias lácteas orientales ganaran terreno en mercado brasileño a expensas de las argentinas.

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El funcionario considera que el problema afecta a la cadena lechera en todo Brasil, especialmente a los estados de mayor producción como Río Grande do Sul y Minas Gerais. Según informan portales especializados, en mayo de 2018 tendría que dejar de haber cupos de leche en polvo para la Argentina.

El pasado 14 de agosto representantes del Centro de la Industria Lechera (CIL) de la Argentina, renegociaron una extensión de 5.000 toneladas mensuales, al vencerse el cupo de este año de 51.600 toneladas.

En los primeros siete meses de 2017, según datos oficiales, Brasil importó 18.718 toneladas de leche en polvo entera argentina, mientras que las compras a Uruguay fueron 35.188 toneladas. En 2016 esa brecha había sido del 150 por ciento de 86.217 toneladas enviadas por Uruguay contra 34.438 colocadas por Argentina.

Ante el reclamo de las industrias argentinas por el tratamiento dispar, Maggi pareció optar por la idea de bloquear los envíos de ambos países y aspira a negociar un régimen especial, como existen actualmente para el azúcar y los autos.

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