Con goles de Edwin Cardona y Nahitan Nández, Boca derrotó como visitante por 2 a 1 a River, en la edición número 200 del Superclásico. El 'Xeneize' mira a todos desde arriba.

Con un clima espectacular, el 'Millonario' necesitaba ganar para borrar el mal trago de la eliminación ante Lanús en la Copa Libertadores y para achicar distancias en la Superliga con su clásico rival, sin embargo, la visita pegó en los momentos justos y se quedó con la victoria.

El local empezó mejor el cotejo con un planteo ofensivo y tuvo la primera oportunidad de la mano de Ignacio Scocco, pero Agustín Rossi respondió bien y se quedó con el remate del delantero.

La potencia de River, no obstante, se diluyó con el correr de los minutos ante un Boca férreo en mitad del campo y con un Cardona enchufado en la ofensiva. Así, los boquenses contaron con un puñado de oportunidades, pero no pudieron batir a Germán Lux.

Sobre el final de la primera etapa, el local contó con una serie de jugadas ofensivas, pero le faltó precisión en la jugada final y lo pagó caro. Es que en una respuesta de los conducidos por Guillermo Barros Schelotto, Ignacio Fernández cometió una brutal infracción sobre Edwin Cardona y se fue expulsado.

Para colmo, Cardona realizó una milimétrica ejecución y le dio la victoria parcial al 'Xeneize' antes del fin de la primera parte.

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En el complemento, el elenco de Marcelo Gallardo tuvo que salir a quemar las naves con un jugador menos en cancha y arriesgó todo. La tenacidad del local chocó con la táctica de la visita y el partido entró en un pasaje caracterizado por las infracciones y las dificultades para efectuar ataques claros por parte de los dos equipos.

Sobre la mitad del complemento, River consiguió su premio al esfuerzo y logró el empate con un impresionante remate lejano de Leonardo Ponzio, que hizo explotar al Monumental.

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La alegría del 'Millonario' duró poco, ya que cuatro minutos más tarde, Pablo Pérez asistió a Nández para que el uruguayo ponga cifras definitivas en el marcador.

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El temblor dejó a River con poca reacción y a Boca con la confianza suficiente para sostener el resultado. Ambos entrenadores cambiaron piezas para lograr su objetivo, pero nada cambió y fue Barros Schelotto el que festejó al final.

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