La conductora Susana Gimenez se encontraba publicitando una marca de alimento balanceado mientras un cachorrito que tenía encima la defecó en vivo. Al percibir un olor particular, la diva comenzó a gritar y a desesperarse.

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Al separar al cachorro, la Giménez notó que tenía excremento en su vestido: "No, no. ¡Te lo pido, vengan, traigan alcohol!"-

Inmediatamente después de notar el percance, exasperada, la conductora comenzó a pedir ayuda: ¡Ay no! ¡Te juro que me muero! Rápidamente, los susanos fueron a asistir a Gimenez.

Durante el blooper, la diva admitió que creyó que el olor era de uno de los asistentes:"Yo sentía el olor pero pensé que era tuyo". Mientras se limpiaba el vestido, la diva se resigno: "es suerte".

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