Al terminar las elecciones en los Estados Unidos, inmediatamente comenzó el enigma: saber si Hillary Clinton o Donald Trump sería el nuevo ocupante de la Casa Blanca en los próximos 4 años. Y lo cierto es que el candidato republicano dio el batacazo, se impuso en el voto popular en la mayoría de los estados y es el nuevo presidente de los Estados Unidos.

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Los primeros resultados de los estados ubicados en el este daban a la ex Primera Dama, candidata del Partido Demócrata, con una luz de ventaja del magnate.

Sin embargo, el millonario comenzó a remontar y pasó al frente, al punto de ganar en varios de los llamados "swing states", o aquellos considerados claves para inclinar el comicio hacia uno u otro.

Hillary llegaba a los 218 delegados en el colegio electoral, contra 278 de Trump, Se precisan 270 para asegurar la victoria y todavía puede sumar los electores de Arizona, Alaska y Wisconsin. Según informó la cadena CNN, Clinton llamó al republicano para felicitarlo por la victoria.

donald trump serio

Clinton se impuso en un clásico estado demócrata, como Nueva York, de donde ambos son oriundos. Además, se impuso en California Nevada, Nuevo México, Hawai, Illinios, Colorado, Virginia y New Jersey. Trump, por su parte, se impuso en Florida, Ohio, Idaho, Alabama, Texas, Kansas, Oklahoma, Carolina del Sur, Kentucky y Tennessee, entre otros.

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Trump se impuso en los estados considerados los verdaderos "campos de batalla" de la pelea electoral, como los mencionados Florida y Ohio, además de Carolina del Norte y Pennsylvania.

El multimillonario obtuvo el fuerte respaldo de la clase trabajadora de raza blanca, castigada durante los últimos años por los efectos de la globalización. Este sector perdió muchos de sus empleos por la relocalización de las empresas en otros países con salarios más bajos, como Méximo y China. La retórica nacionalista y proteccionista caló hondo en este sector y el rechazo de las mujeres y parte de la comunidad latina no fue suficiente.

Clinton, por su parte, no pudo hacer pie en dos sectores sociales en los que su rival de la interna, Bernie Sanders, era muy fuerte: los millenials y el interior rural, que también mostró su respaldo al ahora presidente republicano.

Como el sistema de votación en los EE.UU. es de manera indirecta, la sociedad estadounidense elige a quienes los van a representar en el Colegio Electoral, el que finalmente señalará al próximo presidente. El número mágico para llegar al Salón Oval es 270. Trump asumirá el próximo 20 de enero, luego de ocho años de gestión de Barack Obama.

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