El Gobierno perdió la posibilidad de que Argentina ocupe una posición orbital por demorarse en la decisión de cuándo comenzar a construir un nuevo satélite y cedió otro espacio a la compañía norteamericana Hughes para que ubique ahí al ARSAT 3. En el Ejecutivo temen por una nueva ola de denuncias al ex equipo de Comunicaciones.

La posición que perderá la Argentina será la 81 para la explotación de la banda Ka (la parte más rentable a futuro) y la que le regalará a Estados Unidos es la 91.6. En el segundo caso, la cesión será porque Hughes manejará el 51% de la operación del ARSAT 3, como publicó El Destape hace dos semanas. Pero lo que pasará con la posición 81 es que en 2019 el país perderá la potestad de explotarla. La demora en la fabricación del nuevo satélite, que el plan de negocios de Arsat y la ley 27.208 puso como fecha de lanzamiento el 2019, pone en serio riesgo la protección de dicho activo del Estado Nacional.

“El riesgo de no colocar un satélite en servicio antes de la fecha indicada, es de perder la prioridad de uso y por lo tanto la referida posición orbital” señala una carta de la Subsecretaría de Planeamiento del Ministerio de Comunicaciones que dirigía el radical Oscar Aguad, ahora en Defensa. Esa misiva fue escrita en marzo y los funcionarios, que se encontraban en plena búsqueda de un inversor para el ARSAT 3, perdieron la posibilidad de iniciar a tiempo la construcción de un satélite para la posición 81. Como no se puede otorgar ese espacio a Hughes, se le dará la 91.6, que Argentina también podía usar.

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Las autoridades de ARSAT se dieron cuenta en el último mes de lo que podía pasar con esa posición orbital. Es por eso que, según un cable entre Cancillería y Francia, el yerno de Aguad y director de ARSAT, Rodrigo De Loredo, señala que el Gobierno no destinará fondos para un nuevo satélite y por eso pide ayuda al país galo. Es que, de no poder ocuparse antes de 2019 esa posición orbital, la misma pasa a ser controlada por una compañía francesa. De hecho, varias empresas de ese origen serán las contratistas para la provisión de partes en el hipotético caso de que Arsat 3 comience a fabricarse. La condición que permite a Francia esta preferencia es que dicho país, a través de la firma EUTELSAT, tiene el orden de prioridad subsiguiente para la explotación de la posición orbital 81 después de que sea entregada por el actual gobierno.

Las posiciones orbitales son escasas y a cada país le corresponden algunas por un tiempo determinado. Es éste el motivo por el cual se decidió construir ARSAT 1 en su momento.

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