El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, ratificó este sábado la pertenencia del radicalismo a Cambiemos, llamó a "consolidar" al espacio en los comicios legislativos del año próximo, reconoció "indefiniciones" de sectores de su partido sobre la relación con el PRO y aseguró que a "los radicales les pesa el poder".

"El radicalismo, más allá de los bloques parlamentarios, tiene que sostener el gobierno y la coalición", afirmó el gobernador y evaluó que "desde el punto de vista territorial" el partido debe "poner la cabeza en la estrategia electoral del año que viene, para consolidar el espacio de la fuerza política que gobierna".

En declaraciones al portal nuevospapeles.com el ex senador nacional y ex titular del Comité Nacional buscó despejar dudas respecto al rol que jugará su partido en los comicios legislativos del año próximo y sostuvo que el radicalismo "está parado" en Cambiemos, aunque reconoció que en "algunos sectores de la UCR se nota una indefinición producto de problemas naturales de este tipo de coalición".

"Yo estoy con la cabeza puesta en Jujuy", respondió Morales sobre la posibilidad de que encarne una candidatura presidencial en el 2019 y agregó: "Me parece que hay que ver cuál es el pensamiento de Mauricio Macri que es el Presidente. Me parece que estamos embarcados en un proyecto de gobierno, que necesita de un tiempo para producir las transformaciones que se proponen".

"Es irresponsable pensar en eso porque falta mucho también por recorrer y esta primera gestión estoy muy con la cabeza puesta en Jujuy", analizó el ex senador, quien aseguró que "un poco para despuntar el vicio" se involucrará en "idear una estrategia inteligente" para el radicalismo en los comicios de medio término.

Morales, quien se convirtió en el primer gobernador radical en Jujuy, dijo sentirse a "gusto" en la administración de esa provincia, algo que consideró digno de destacar porque -dijo- en "general, a los radicales nos pesa el poder".

Por otra parte, el gobernador marcó a la "modernización" del funcionamiento del estado y la la erradicación de la "cultura de la violencia que se había instalado en la provincia", como eje centrales de su plan de gobierno.

Sobre esto último, volvió a a puntar sobre su blanco preferido, la dirigente de la Túpac Amaru, Milagro Sala, presa desde enero pasado en el penal de Alto Comedero, por distintas causas, todas impulsadas desde las llegada del ex senador nacional al poder.

"Milagro Sala es el emblema y la cabeza visible de ese sistema de violencia y de destrucción de derechos, por eso era uno de los temas a resolver, más allá de la connotación que tuvo la toma de la plaza General Belgrano durante los primeros cien días de gobierno", sostuvo Morales.

"Están dispuestos a hacer un circo y seguir embarrando las causas de Milagro sin resolverlas. Milagro no es (José) López ni es (Lázaro) Báez. Milagro es una referente social en la que nosotros confiamos y es nuestra referente especialmente para las organizaciones que hemos optado por la política como una herramienta de construcción y de mejorar la vida y la dignidad de las personas", defendió a Sala la senadora nacional María Teresita Luna, desde Jujuy.

Luna junto a su par en la Cámara alta, María Inés Pilatti Vergara y a Mara Brawer, una de las coordinadoras a nivel nacional del Comité por la Libertad de Milagro Sala, viajaron hoy a esa provincia para visitar a los presos políticos de la provincia detenidos en las distintas comisarías y unidades penales.

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