La canciller Susana Malcorra admitió que tuvo diferencias durante su gestión con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, en medio de la transición antes de dejar su cargo en manos de Jorge Faurie desde el próximo 12 de junio.

"Con Peña hubo diferencias. La Jefatura de Gabinete naturalmente tiene control y seguimiento sobre los distintos ministerios. Eso le da un espacio para actuar e intervenir en cada uno. Sí, es cierto que no siempre coincidí en cien por ciento con la Jefatura de Gabinete", afirmó.

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Durante una entrevista publicada este miércoles por el diario Clarín, la funcionaria, que el lunes anunció que abandona su cargo para irse a vivir a España con su familia, explicó que su llegada al Gabinete "le dio un ángulo muy diferente a la gestión", y puso como ejemplo de esas diferencias la situación de Venezuela.

"Tiene que ver con la aplicación famosa de la cláusula democrática para Venezuela. Cuando se utilizó aquello, se estaba enmarcando de una manera no exacta y me tocó explicárselo al Presidente aun cuando no había asumido la jefatura de la Cancillería.

En algunas cuestiones desde la especificad que significan las relaciones exteriores, y el funcionamiento de los sistemas, traje, espero, un valor agregado que a veces pudo haber generado opiniones encontradas", detalló.

De todas formas, aclaró que cada vez que expuso su punto de vista, "fue escuchado y atendido", y que "en términos generales el consejo" de la Cancillería "fue seguido y respetado".

"Sobre todo el Presidente ha sido muy abierto a las perspectivas que tenía como canciller y que efectivamente no siempre han coincidido, como en cualquier gestión, con la que tiene la Jefatura de Gabinete", añadió.

Por último, negó que en un futuro vaya a ocupar una embajada en Europa, tal como trascendió, ya que "habiendo sido canciller" no ve "que haya ahí un rol que me resulte atractivo".

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