Los ministros Jorge Faurie, de Relaciones Exteriores, Francisco Cabrera, de Producción y del secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Horacio Reyser citaron al encargado de negocios de EE.UU., Thomas Cooney para decirle de frente la"preocupación" y "rechazo" a la magnitud de los aranceles impuestos al biodiesel.

El diplomático estará pasado el mediodía del viernes en la Cancillería. El propio canciller Jorge Faurie, remplazante de Susana Malcorra, llamó a Washington para notificar la molestia al Secretario de Estado Adjunto de los Estados Unidos, John Sullivan.

La semana pasa, tras la visita de Michael Pence, el Gobierno autorizó la importación de carne de cerdo desde los Estados Unidos, luego de 25 años. Los productores habían rechazado enérgicamente esta medida, ya que los perjudica.

El informe de la Casa Blanca apuntó que "el acuerdo sigue a la reunión del 15 de agosto entre el vicepresidente Mike Pence y el presidente Mauricio Macri de Argentina durante la visita del vicepresidente a Buenos Aires".

Estados Unidos tan solo días después le impuso aranceles de hasta el 70% al biodiésel argentino, dado que el gobierno de Donald Trump considera que el combustible local está subsidiado. Ese país es destino del 90% de las exportaciones argentinas, por lo que paralizará a la industria.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos consideró que las exportaciones de biodiésel de Argentina están subsidiadas y aplicará altos aranceles compensatorios a su importación. Los impuestos irán desde un 50,29% a un 64,17%. En 2016, las importaciones de biodiésel de Argentina fueron de U$S 1.200 millones.

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