La inflación se mantiene por encima de lo prometido por el Gobierno para este 2017, donde aseguraba que se ubicaría entre el 12 y el 17 por ciento. Sin embargo, no es la devaluación, el déficit fiscal, la suba constante de tarifas ni la concentración del mercado las razones que argumentan los economistas para explicarlo, sino el clima.

Efectivamente, para algunos economistas consultados por el matutino El Cronista, uno de los motivos que mantuvieron la inflación en un 2,4% en marzo (y se especula un nivel similar para abril) está en las copiosas lluvias y, en menor medida, en los incendios que afectarían la oferta de productos básicos de la canasta.

María Castiglioni, directora de C&T Asesores Económicos, explicó que "hay un peso muy fuerte de las subas en lácteos y carnes, motivadas por la crisis en la industria lechera, el caso SanCor, los problemas climáticos y la apertura de nuevos mercados de exportación para las carnes".

Por su parte, el director de Análisis de Coyuntura Macroeconómica, Javier Alvaredo, coincidió en señalar al clima como un motivo por el cual los precios no bajan a un nivel anunciado por el Gobierno. Y agregó: "Hay mecanismos inerciales que dificultan una reducción mayor en la inflación y el BCRA no tuvo en cuenta el efecto de segunda ronda de los aumentos en precios regulados (inflación de costos)".