25N. Mujeres contra las violencias. Abajo el ajuste de Macri y de los gobernadores”, será la consigna central de la marcha del próximo viernes en la antesala de un nuevo 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. Se trata de una jornada histórica del calendario feminista donde se repudia y recuerda el brutal asesinato de las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Miraval, en manos de la dictadura de Rafael Trujillo en la República Dominicana.

Como cada Ni Una Menos, cada paro de mujeres, lesbianas, travestis y trans habrá una movilización de Congreso a Plaza de Mayo. Será el viernes a las 17 hs. y el objetivo será visibilizar todas las formas de violencias hacia las identidades femeninas. Hay un hilo común que entrelaza las formas de violencia física con las tramas de las violencias económicas de las políticas estatales que coartan las autonomías de las mujeres.

En ese sentido, las cifras de los femicidios van en aumento. En lo que va del año hubo 254 asesinatos de mujeres por el hecho de ser mujeres. Los números dan cuenta de 12 femicidios vinculados de niñas y mujeres y 19, vinculados de hombres y niños y cuatro travesticidios. Es síntesis: en Argentina una mujer es asesinada cada 30 horas. Los datos se desprenden del último Registro Nacional de Femicidios de MuMaLá que tomó los primeros once meses del año.

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Según este relevamiento, el 88% de los femicidios fueron cometidos por varones del círculo íntimo y conocidos de la víctima, el 5% fueron cometidos por extraño. A su vez, el 18 por ciento de las víctimas en lo que va del año había realizado denuncias previas, de las cuales el 12 por ciento tenía medidas de protección dictadas en tribunales, lo que indica que todos esos femicidios podrían haberse evitado.

Además, según las cifras oficiales que divulga la Corte Suprema de Justicia de la Nación en los últimos tres años aumentaron los femicidios de jóvenes de entre 16 y 20 años: casi se cuadruplicaron. Y las víctimas de entre 11 y 15 años se triplicaron.

Durante 2017 el presupuesto nacional para combatir las violencias machistas representó tan solo $8,50 por mujer y para el año 2018 ni siquiera existe mención alguna en la partida presupuestaria para el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM).

Por otra parte, el ajuste económico y la desocupación sigue afectando con más fuerza a las mujeres. De acuerdo con las estadísticas del INDEC, el nivel de desocupación entre trabajadoras de hasta 29 años es del 20,1%, mientras que en varones del mismo nivel etario asciende a 17,2%. Sin autonomía económica es mucho más difícil romper el círculo de la violencia machista.

La marcha busca visibilizar esta serie de demandas, así como también la exigencia por el cumplimiento de la Ley de Educación Sexual Integral y el pedido de justicia para las víctimas y sobrevivientes. Otra vez, las mujeres, lesbianas, travestis y trans vuelven a las calles.

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