Luego de que la semana pasada una docene de agentes de seguridad secuestraran y torturaran a dos miembros de la agrupación y revista La Garganta Poderosa, uno de ellos visitó un programa de televisión y explicó el suceso, escrachando a la Prefectura.

A la vuelta en su barrio, vio como dos agentes estaban golpeando a un chico contra la pared con el respuesta al escrache. Cuando el muchacho sale en su defensa reconociendo haber sido él el que paseó por los medios, lo comenzaron a perseguir a punta de pistola.

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