La gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, rechazó la recomendación del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, para que la provincia implemente "un plan serio" de ordenamiento de las cuentas públicas, y advirtió que no va a "echar gente" que trabaja en la administración pública.

"¿Cuál es el plan serio? ¿Echar gente? No lo voy a hacer", afirmó Alicia Kirchner en declaraciones a una radio santacruceña, quien de esa forma mantuvo la confrontación con la Casa Rosada, en medio de la dura crisis económica y social que vive la provincia patagónica, que no está pudiendo afrontar el pago en tiempo y forma de los salarios del sector público.

La hermana del ex presidente Néstor Kirchner sostuvo que "la provincia, lo que necesita es que las represas estén funcionando" y que "los reembolsos (a las exportaciones por puertos patagónicos) vuelva a recibirlos la provincia, ya que significan en el año 345 millones de pesos".

La gobernadora explicó que "las represas permiten 5.000 empleos y mueven la actividad económica", mientras que "hoy todo está sujeto a los ingresos de los empleados públicos", ya que "ellos son los que mueven la economía en la provincia". "Eso pasa porque están bajando las regalías petroleras. Todo está bajando en la economía, no solamente en Santa Cruz sino en todo el país", consideró.

La mandataria por su parte insistió en que no pondrá "a la gente como variable de ajuste" y recordó haber hablado con el ministro y entregado en marzo de 2016 todos los números sobre la situación de la provincia "no sólo a Frigerio, sino también a (el exministro de Hacienda Alfonso) Prat Gay y a todo el equipo de Interior". Sostuvo además que algunos funcionarios "parecen no tener una mirada federal y no comprenden la situación provincial" e insistió en que para superar la crisis "es fundamental que se reactive la actividad económica".

De esta forma, Alicia Kirchner respondió al mensaje que le había enviado Frigerio, quien había dicho que el Gobierno brindará colaboración a Santa Cruz para afrontar la crisis financiera "si hay un plan serio" por parte de la provincia "para que acompañen el esfuerzo a nivel nacional para poder ordenar las cuentas públicas".

El ministro remarcó que el Gobierno diseñará un programa de asistencia a Santa Cruz "cuando la provincia demuestre que tiene un plan para ir gradualmente ordenando sus cuentas públicas y también haciendo avances desde el punto de vista institucional". Aunque resaltó que es "una provincia que depende muchísimo del Estado", ya que posee 115 empleados públicos cada mil habitantes, cuando el promedio nacional es de 50 empleados públicos cada mil personas.