Para limitar las paritarias, el Gobierno insiste en que la inflación de este año no superará el 17%. Sin embargo, el año pasado se disparó al 41% y "todavía no hay logros significativos para la baja", aclaró la Fundación Germán Abdala. El centro de estudios apunta a que los próximos meses serán claves para los aumentos y el crecimiento, en los que se aplicarán nuevos tarifazos.

Para bajar las expectativas inflacionarias, indicó que "el Gobierno ha decidido involucrarse de lleno en las negociaciones paritarias. Con el caso de bancarios como nave insignia, y de cara al conflicto todavía irresuelto con docentes, el gobierno apostó a marcar una pauta anual a partir de las metas de inflación del Banco Central, que de todos modos se descuentan de casi imposible cumplimiento".

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En este sentido, el último informe de coyuntura mensual reveló que "son los propios límites del espacio fiscal los que condicionan la estrategia antinflacionaria de Cambiemos". Los aumentos esperados a partir de febrero, entre los que se incluyen servicios públicos, contrapesan el resto de las medidas de anclaje inflacionario.

Las únicas soluciones para que se cumplan las metas fiscales sería "con un extraordinaria reforma tributaria, con una reforma previsional que recorte prestaciones, o con un nuevo maquillaje contable".

En tanto, las variables que muestran un buen desempeño son las mismas que lo habían hecho durante 2016, como los patentamientos de autos y la venta de maquinaria agrícola. No obstante, ambas se vinculan directamente a las importaciones.

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