El Ministerio de Educación porteño intervino la elección en la Escuela Normal Superior Nº 5, en Barracas, para impedir la asunción de la vicerrectora sin ningún sustento legal. La razón que esgrimen desde la cartera, dirigida por Soledad Acuña, es en base a la interpretación de un artículo del Reglamento Orgánico Marco, que es la ley que encuadra a los normales de la Ciudad. Desde la escuela y la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) advierte que se está violando la autonomía de las instituciones.

La autoridad objetada por el Ministerio de Educación es Laura Russian, quien hasta este año se desempeñó como rectora de la institución y en la nueva elección, celebrada el 5 de junio pasado, se presentaba como vicerrectora detrás de Rosana Carlés, quien iba como rectora. La lista, que fue la única que compitió, fue elegida por casi el 58% de los votantes (docentes y estudiantes y graduados del terciario).

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Los artículos observados son el 9 y el 18 de esa ley, que tratan sobre la composición y funciones del Rectorado. Desde la Ciudad marcan que Russian ya estuvo dos mandatos como rectora, límite de reelecciones, y que por eso no puede participar de la lista. Es decir, pese a que son cargos distintos los toman como correlativos.

"Hacen una interpretación de un artículo que es ambiguo, por lo tanto, es una interpretación política", analiza Russian en diálogo con El Destape.

Para entender de dónde puede provenir esta decisión, Russian cuenta que la escuela "implementa una pedagogía activa, tiene mucha participación estudiantil y con un plantel docente muy activo", razones que exasperan a las autoridades porteñas.

A esta explicación le suma que desde la Escuela N°5 "se vienen planteando cuestiones en torno a problemas de infraestructura que tiene el edificio, que es un monumento histórico nacional con mas de 100 años y que no tuvo ninguna intervención para ponerlo en valor, y también se hicieron cuestionamientos cuando se quisieron anular los bachilleratos pedagógicos".

El 15 de julio llegaron las objeciones por parte de la Dirección General de Educación Superior, cuya directora es Marcela Pelanda. Lo llamativo es que las objeciones llegaron después de que se celebró la elección y no antes, ya que la Dirección de Formación Docente estaba informada de la presentación de la agrupación y la lista, por lo menos con un mes de anticipación.

Hasta el momento, Russian no puede asumir su cargo y desconoce cuál es su situación. "Hice los trámites, pero ellos no me están dando el cargo y el proyecto no lo firma la ministra por lo cual no estoy designada", afirma. Tampoco es clara la observación porque no aclara qué pasa con la rectora si se niega la asunción de Russian. "Molesta que hagan este planteo después de la elección cuando siempre supieron cuál es el proyecto y quienes nos presentamos. Esto esta marcando una línea en contra de las autonomías de las instituciones", advierte.

El secretario adjunto de UTE, Guillermo Parodi, cuenta que esta escuela "propicia el debate y la participación estudiantil" y que no recuerda un antecedente de este tipo en la Ciudad. En conversación con este portal, analizó: "Hay un desconocimiento del sistema educativo, de la participación democrática en la escuela y la libertad de cátedra en el macrismo. Ellos quieren una escuela disciplinada con la Policía adentro".

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