La abogada de Milagro Sala, Elizabeth Gómez Alcorta, denunció que la decisión de dictar la detención domiciliaria en una propiedad donde se produjeron destrozos "demuestra que el nivel de hostigamiento sobre Milagro no tiene límites".

La defensora dijo que el juez Gastón Mercau esgrimió argumentos "pueriles" al disponer que se reubicara a la dirigente social en un inmueble ubicado a 40 kilómetros de la capital jujeña, en el Barrio La Ciénaga y no en su domicilio legal.

Según la abogada, "la Justicia de Gerardo Morales armó una pantomima de una inspección en la casa de Cuyaya", el domicilio legal de Sala, para después llevarla a una casa que no había sido inspeccionada por Gendarmería.

"Es una demostración evidente de que lo que quieren hacer es seguir hostigándola, seguir humillándola, decirle te vas del Alto Sufridero para irte a una casa a donde no tenés ni siquiera cómo lavarte las manos", señaló la letrada en declaraciones a AM 750.

Además, advirtió: "Aunque tenga que dormir en una carpa, vamos a cumplir con esa resolución judicial ya que venimos sosteniendo que ahí (en la cárcel de Alto Comedero) corre riesgo su vida y su integridad física. No solo nosotros lo decimos, lo dijo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos también. No tendrá luz, no tendrá agua, (pero) sabemos de la madera que está hecha Milagro, no nos van a acobardar ni a nosotros ni a ella".