A tres días del primer paro general de la CGT, el Gobierno pasa a la ofensiva contra los gremios y busca impugnar a sus actuales conducciones. El encargado de llevarlo adelante es el propio ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

Según consigna el matutino La Nación, el hijo del ex sindicalista del plástico ordenó reforzar las auditorías en los gremios en busca de irregularidades en los procesos eleccionarios y detectar casos en los que no se cumpla con el 30 por ciento del cupo femenino. Así, da curso a las impugnaciones contra los principales popes de la CGT, casualmente en la semana en la que se llevará adelante el primer paro general contra las políticas del Gobierno.

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De avanzar este expediente, el Ministerio de Trabajo podría invalidar a la cúpula de la central obrera y exigir su regularización. En ese contexto, y antes del paro nacional convocado para el próximo jueves, Triaca comenzó a tener injerencia casi directa en el reparto a las prestadoras médicas sindicales. La Dirección Nacional de Asociaciones Sindicales, a cargo de Horacio Pitrau, anunciará en los próximos días una serie de recomendaciones a los sindicatos en lo relativo a la "transparencia y a la institucionalidad".

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Inclusive, el Gobierno planea imponer el voto electrónico en las elecciones sindicales y pone a la intervención del SOMU como caso testigo de lo que puede pasarle a sus pares. La impugnación de la central obrera es impulsada, a su vez, por el sindicalista oficialista Gerónimo Venegas, de UATRE y titular del partido Fe, que forma parte de Cambiemos.

Entre los gremios que se encuentran bajo la lupa se hallan el del sindicato del Seguro, de Jorge "Pino" Sola, la UOCRA y Comercio, que firmó una paritaria del 20%.